Pensar que el diez de marzo yo tenía las horas contadas... hasta que se produjo el milagro. ¡Por fin un tiro para el lado de la justicia! Escuché que las cosas se ponían de peor a mejor: se amenazaba con un paro y hasta con cortes de ruta, no lo podía creer, una amnistía por unos días siempre es de agradecer. Empecé a respirar profundo y poder pensar en un futuro de, por lo menos, un mes más, que ya era mucho. Tendría unos días más para ver crecer a mi hijito.
Gracias a Dios las cosas se están poniendo peor, todos están intransigentes y eso me alivia. Puedo pensar en otras cosas, descansar sin preocuparme en que "ahora me toca a mí". Muchas amigas entrañables se fueron en esos nazis camiones-jaula y nunca más las vi. Si me preguntan de qué lado estoy debo confesar que el desacuerdo es lo mejor que me puede pasar, a mí como a muchas de nosotras.
Es más, podría ser el inicio para que mucha gente se lance al vegetarianismo o se transformen en fundamentalistas del veganismo. Hasta podrían cambiar muchas cosas si esto se extiende en el tiempo, por ejemplo: ya no se necesitaría hacer esa tan remanida composición "La vaca: la vaca nos da la leche, la vaca nos da el cuero y la carne..." ¡minga! Vamos a ver cómo se las arreglan con una composición que diga "la escarola y la remolacha me dan... me dan..." o "el tomate y la zanahoria son buenos, casi siempre van juntos a alguna ensalada...".
Espero que Dios sea vegetariano y se ponga de nuestro lado. Insisto, estoy por el desacuerdo ad eternum... y por los zapatos de plástico.
(Confesiones de una vaca santafesina a una cordobesa)
Gracias a Dios las cosas se están poniendo peor, todos están intransigentes y eso me alivia. Puedo pensar en otras cosas, descansar sin preocuparme en que "ahora me toca a mí". Muchas amigas entrañables se fueron en esos nazis camiones-jaula y nunca más las vi. Si me preguntan de qué lado estoy debo confesar que el desacuerdo es lo mejor que me puede pasar, a mí como a muchas de nosotras.
Es más, podría ser el inicio para que mucha gente se lance al vegetarianismo o se transformen en fundamentalistas del veganismo. Hasta podrían cambiar muchas cosas si esto se extiende en el tiempo, por ejemplo: ya no se necesitaría hacer esa tan remanida composición "La vaca: la vaca nos da la leche, la vaca nos da el cuero y la carne..." ¡minga! Vamos a ver cómo se las arreglan con una composición que diga "la escarola y la remolacha me dan... me dan..." o "el tomate y la zanahoria son buenos, casi siempre van juntos a alguna ensalada...".
Espero que Dios sea vegetariano y se ponga de nuestro lado. Insisto, estoy por el desacuerdo ad eternum... y por los zapatos de plástico.
(Confesiones de una vaca santafesina a una cordobesa)